Como años anteriores, socios, familiares y amigos del club han acudido a una Jornada de Repoblación en la Sierra de Mijas. A continuación os dejamos un serie de fotos de este día.
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Subida a la Concha por la Cara Sur – 29 de octubre de 2016
Buenas a todos, el pasado sábado algunos socios del club repitieron la subida al pico de la Concha por su cara sur, una ruta muy montañera, donde se supera un gran desnivel desde los 180 metros hasta la cima de La Concha (1.215 metros) en apenas unos kilometros. Un día bastante bueno donde pudimos hacernos una foto en el banco que subieron los Bomberos de Marbella a favor de la asociación Debra (Piel de Mariposa), en la misma cima.
Os dejamos algunas fotos de la ruta.
Agradecer a Juan y Miguel el gran día que pasamos.
Curso de progresión por cavidades acuáticas – 15-16 de octubre de 2016
Salida a Sierra Nevada – 13 y 14 de agosto de 2016
Los pronósticos meteorológicos anunciaban un día bastante caluroso; por lo que nos tocó madrugar para poder así evitar en lo posible que, el sofocón de la subida no se nos juntase con el que nos tenía reservado nuestro querido «Lorenzo».
Como un reloj casi suizo, con un cuarto de hora de adelanto (04:45); Antonio Romero ya estaba preparado y con todo cargado para que fuésemos a recoger a Juan a Torremolinos. No tuvo tiempo ni de acicalarse, antes de lo previsto estábamos en su puerta requiriendo su presencia.
Los tres con buen talante y humor, pese a la hora, nos pusimos en camino. Decidimos desayunar en Güejar Sierra donde siempre. Al llegar, nos percatamos que había más gente y luminosidad de la habitual, estaban en fiestas. No tuvimos ningún tipo de contratiempo exceptuando la mayor espera en el preparo del desayuno; que aprovechó Antonio incitado por Juan para completar el desayuno con unos churros que trajo de la plaza.
Sobre las ocho de la mañana estábamos ya en el Barranco de San Juan (1.181 m), y un cuarto de hora más tarde cargados con los mochilones nos pusimos en marcha. Subimos de una manera suave y cómoda por la Vereda de la Estrella, con el frescor del río Genil y el que proporciona la abundante vegetación. Vamos andando -de forma amena y hablando de todo lo que tenemos por delante- entrecastaños, quejigos, encinas, robles y arces; aunque el más representativo es el castaño centenario «Abuelo» de tronco enorme y retorcido.
A unos 5 km del inicio bajamos al Puente del Burro (1.310 m) donde empezará nuestra subida interminable. Tras un descanso ascendemos por la Cuesta de los Presidiarios serpenteando por un bosque de cipreses primero y luego más arriba por robles y pinos. Nos llevamos el primer calentón del día; pero al llegar arriba (1670 m) las vistas de las «Nortes» que nos proporciona la sierra mitigan y alivian cualquier suplicio.
Tras las fotos pertinentes nos ponemos de nuevo en camino; ya tenemos a tiro el refugio de La Cucaracha (1.780 m), al que llegamos sobre las 10:45. Descansamos y tomamos un tentempié bajo el gran nogal que hay en su puerta. En el interior nos encontramos con lo de siempre, algunos se creen que el camión de la basura pasa por lo menos una vez a la semana.
Tras una media hora larga nos ponemos de nuevo en camino. Conforme vamos subiendo la Loma del Calvario -hace muy buen honor a su nombre- la vegetación de pinos se queda atrás; el calor se va notando cada vez más por la hora que es, la altura a la que aún estamos y el calentón que llevamos. En definitiva, va haciendo mella, y las paradas cada vez se hacen más necesarias y continuas.
Sobre las 14:00 y una vez subida la Cuesta de La Barraca (2.600 m) decidimos parar a almorzar. Comemos con tranquilidad, picoteamos de todo lo que llevamos y le metemos mano al gazpacho que Antonio lleva todavía casi congelado (cómo no le va a pesar la mochila!!!).
Y seguimos para arriba con bastante calor. Gracias que antes de llegar a los Prados de Vacares (2.800 m) nos encontramos con un lagunillo que lleva agua fresquita; porque Antonio todavía tiene su agua y sales congeladas, y ya ha dado buena cuenta de las mías. Así que reponemos y ya vamos viendo nuestro techo del día: Puntal de Vacares (3.143 m).
Paramos en el vivac de piedras que hay debajo del Puntal de Tajos Negros, ya que nos proporciona un majestuoso mirador para recrearnos en las maravillosas vistas de los grandes colosos de Sierra Nevada. Pero nuestra mente no para de rebuscar en nuestro disco duro para visualizar las mismas con ese manto blanco de nieve que le proporciona el invierno, haciéndolas aún más sublimes si cabe.
Tras un llaneo ascendente llegamos debajo del Puntal. Aunque ya bastante cansados, pero como dice Juan «No hay dolóóóó»; nos pegamos el último calentón del día y tras una corta pero dura subida y una interesante trepada final estamos en el Puntal de Vacares. Nos ofrece unas vistas estupendas y nosotros lo celebramos por todo lo alto, incluida la bota de vino de Juan.
En este duro día sólo nos resta continuar por la divisoria hasta el Puntal de Calderetas y descender a las lagunas del mismo situadas en su vertiente Este a unos 2.900 m, donde nos espera el merecido descanso después de haber subido 2.200 m de ascenso acumulado y alrededor de 18 km y medio. Se nos olvidó reservar habitación en los vivacs más comunes así que nos tuvimos que conformar con el presidencial. Cualquiera de ellos está catalogado muy por encima de 5 estrellas; yo me cansé de contar.
Cenamos algo calentito, preparamos los sacos, nos abrigamos y por supuesto antes de irnos a dormir dimos buena cuenta del ron. Juan como acostumbra lo acompañó de su cigarro. Antonio parece que no le echó lo suficiente a la cola y ésta le hizo no conciliar bien el sueño. Así que lo mismo te lo encontrabas de pie, dando vueltas en el saco o roncando mucho menos de lo habitual en él. Nada que ese fastuoso manto de estrellas no pudiera solventar. Eso sí, las Perseidas no nos esperaron y nos tuvimos que conformar con alguna que otra estrella fugaz, satélites, buena conversación y por supuesto la visita del zorro, era joven y al parecer le gustaba tener más y mejor compañía.
Nos levantamos con las primeras luces del día, desayunamos bien y recogimos todo. Los cuerpos reflejaban la paliza del día anterior y presagiaban la que nos esperaba hoy. Nada más empezar otro calentón buscando el collado, eso no tiene que ser ni güeno -como dice Juan-.
Una vez arriba buscamos el vasar superior de la Alcazaba que empieza debajo del Puntal del Goterón. En menos de un cuarto de hora andando por el mismo llegamos al canuto de la Alcazaba. Al principio impresiona bastante y la primera vez que uno lo hace siempre sale la expresión «Por ahí hay que subir»; pero una vez se empieza a subir no es tanto, además de mostrar unas vistas estupendas si te sientes bien mirando hacia abajo. Eso sí, hay que extremar las precauciones, y sobre todo tener mucho cuidado con la piedra suelta. Estos 300 m de subida vertical nos vuelven a dar un buen sofocón, gracias que es temprano y la temperatura es agradable. Aun así llegamos arriba con las pulsaciones a tope y un buen subidón de adrenalina. Coronamos la Alcazaba (3.371 m), la señora de la sierra sobre las 10.30 de la mañana. Ésta como siempre nos brinda unas vistas magníficas y a esa hora nos otorga la tranquilidad en ausencia de gente que se agradece enormemente. Vamos pensando en la posibilidad de bajar a la Mosca para almorzar y regresar por Valdecasillas. Retrasamos la decisión para cuando lleguemos al Collado del Ciervo, según vayamos de tiempo.
Buscamos el Colaero del Peñon del Globo, lo bajamos y decidimos llenar agua y refrescarnos un poco. Luego nos toca subir por el Colaero de Siete Lagunas; por suerte es la última subida dura. No obstante el cuerpo lo acusa, son muchas subidas y en alta montaña.
Nos encontramos en la entrada al vasar del Mulhacén, sendero estrecho que discurre sobre una altura media de 3.140 m sobre la norte del Mulhacén. La primera idea es «Yo por ahí no paso, estamos locos». Sólo hay que mirarle la cara a Antonio; pero tras una charla tranquilizadora nos adentramos en él y sobre todo lo disfrutamos. Las expresiones faciales van cambiando y damos rienda suelta a todas la emociones que nos presenta. Hay que decir que no es tanto como parece en esta época del año; no tiene pasos expuestos y complicados de gran consideración, exceptuando un destrepe en este sentido. Eso sí, no es apto para personas que sufran de vértigo. Sigo pensando que da más impresión desde fuera que una vez que estás dentro. Destacar la fuente del Viejo Lobo, que emana de la piedra en el propio vasar y nos vino de perlas.
Una vez salimos del vasar llegamos al Collado del Ciervo (3.186 m) son casi las 13:45; decidimos bajar a comer a la Mosca (2.934 m), descansar un rato y regresar por Valdecasillas en vez de ir a Juego de Bolos (3.019 m) y Laguna Larga (2.784 m) y bajar por Valdeinfiernos hasta Cueva Secreta (1.760 m). Buena decisión!!!
La Mosca nos recibió con menos gente y su encanto habitual. Sin duda una de las mejores lagunas de toda la sierra. Nos vino muy bien para la pequeña siesta en su orilla; ya a punto de salir llegó un grupo más numeroso y ruidoso que iba a pasar noche allí.
Sobre las 15:30 iniciamos el pronunciado descenso de las Chorreras de la Mosca. Mucho mejor hacerlo en bajada que cargado en subida. Aquí bien se podía parafrasear a Cervantes «En una gran cuesta de Sierra Nevada, de cuyo nombre no quiero ni acordarme….» Conforme bajamos se iba notando la calor; se hizo más notable bajando de la Majá del Palo hacia Cueva Secreta con el sol de frente. Decidimos parar en el puente de madera que sirve para subir al Refugio del Aceral y la Loma de Vacares. Nos vino bien refrescarnos. Antonio metió los pies, pero yo no pude contener el impulso de pegarme un remojón completo, en la poza debajo del puente. Sin duda agua fresquita que mejoró mucho nuestros castigados cuerpos.
Eran sobre las 18:15 cuando regresamos por la Vereda de la Estrella, se hizo bastante pesada y eso que la temperatura que nos hizo era bastante buena y casi todo el rato a la sombra. Todos teníamos ganas de llegar ya a los coches, pusimos ritmo automático y casi ni disfrutamos de uno de los mejores senderos que se incluyen en los recopilatorios de las mejores rutas de senderismo.
A eso de las 20:45 estábamos de nuevo en el Barranco de San Juan tras dos duros e intensos días con algo más de 44 km recorridos, 2.850 m de ascenso positivo y 2.777 m de descenso. Cervecitas, tapeo correspondiente y para casa.
Agradecer la compañía de Antonio y Juan. A pesar del palizón que nos dimos seguro que seguiremos haciendo travesuras de las nuestras. Sí Antonio, cuando se te pase el cansancio, se curen las ampollas, etc, ya verás como te vienes de nuevo. El año que viene preparamos una de tres días….
Os paso los enlaces a los vídeos que ha montado Juan:
https://goo.gl/photos/xqMxk1GQFGhF1jLMA
https://goo.gl/photos/L21UjkwPssf5ksv98
https://goo.gl/photos/nJbCGHDQbPWoAxNg8
Un cordial saludo, Ismael.
Sima del Diablo – 7 de agosto de 2016
Ruta por Río Verde de Istán – 10 de julio de 2016
El pasado domingo 10 de julio socios del club y una pequeña agregada hicieron una ruta por el río verde en la localidad malagueña de Istán.
Comenzamos recorriendo un tramo de pista hasta llegar a la Charca del Canalón donde después de refrescarnos, comenzamos el descenso del río hasta llegar a la zona donde dejamos los vehículos.
En total unas 4 horas de recorrido donde disfrutamos muchísimo de las pozas y del agua. Os dejamos algunas fotos.
Agradecer a Antonio Romero la dedicación que ha tenido preparando la ruta.










Subida al Camorro Alto – 21 de mayo de 2016
Como se tenia programado hoy sábado 21 de mayo se ha hecho la subida al Camorro Alto.




















Subida al Cerro Calderón – 30 abril, 1 y 2 de mayo de 2016
Dentro del proyecto 17 cimas, socios del club se desplazaron durante el pasado puente de mayo a la Comunidad Valenciana para continuar con una nueva cima, a continuación os dejamos con la crónica enviada por Miguel Rojas y unas fotos de nuestro compañero Cristobal Gambero.
Realmente podríamos decir que este viaje ha sido un regreso al pasado, a la España profunda que ya dábamos casi por perdida en este mundo global en el que vivimos. Riodeva se encuentra en la vertiente aragonesa del Parque Natural de San Miguel. Al otro lado y pocos kilómetros pisamos la parte valenciana del parque. Riodeva, al igual que los demás pueblos de la zona, son pequeñas manchas marrones semiescondidas tras montes regados por el cierzo. Se trata de una zona abundante en agua que no siempre quiere que la observemos, ya que prefiere discurrir por las entrañas de la sierra caliza. No ocurre durante la ruta del primer día. Riodeva tiene la suerte de contar con la Ruta de los Amanaderos, o sea, un recorrido de 6 horas por la ribera del río que asciende hasta mostrarnos 12 magníficas cascadas, algunas con caídas de más de 20 metros. Durante el trayecto nos cruzamos con algunas personas que hacían barranquismo. Fue en ese momento cuando soñamos con la idea de volver algún día para rapelar cada una de estas magnificas colas de agua. La jornada terminó una magnifica cena en la Puebla de San Miguel, no muy lejos, pero en la Comunidad Valenciana. Este sería nuestro cuartel general para los tres días. El pueblo solo cuenta con 50 habitantes, de los cuales solo vimos a unos 10, y todo gracias a que tuvimos la suerte de coincidir nuestra llegada con el día de La Fiesta del Pueblo. Se trata de un rito ancestral por el cual se pretende emparejar a las personas que aún están solteras en el pueblo. El objetivo final es que el pueblo no se quede sin habitantes. Será por ello que lo primero que nos preguntaron al vernos quiénes del grupo estábamos solteros, pero pese a nuestra curiosidad nos quedamos con las ganas. Por la noche, y tras una reunión del comité deciden las posibles parejas y van a sus casas a cantar desde la puerta y dibujar un corazón con los nombres dentro. Lo que ocurra a partir de ese día ya es cosa de dos, pero las cartas están lanzadas. Fue un encuentro curioso con este grupo de pueblerinos en el bar, donde no faltaron las risas y las cervezas.
Al día siguiente partimos desde el pueblo para hacer el recorrido más largo del viaje, y a su vez nuestro objetivo principal: la coronación del Cerro Calderón o Alto de las Barracas (Techo de Valencia 1.837 m). La completamos mediante una ruta circular de 22 kilómetros por la sierra de Javalambre. Las condiciones de aislamiento a las que ha sido sometido el territorio ha favorecido la pervivencia de uno de los mejores bosques de Sabina Blanca de toda Europa, llegando a encontrarnos con ejemplares de más de 800 años. El viento del cierzo nos obligó a abrigarnos bastante este día, rozando temperaturas cercanas a los cero grados en los momentos de ventisca. A pesar de todo el día fue espectacular, al igual que el entorno.
El último día madrugamos muchísimo para viajar hasta la Sierra de Albacete, que continua al sur con la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. El Nacimiento de Rio Mundo, a pesar de haberse convertido en un lugar bastante visitado y turístico, no deja de ser uno de los rincones más bellos de la piel de toro, sorprendiendo con su caída libre de agua que dos veces al año provoca el “Reventón” por el cual la mole caliza no puede absorver más agua y vomita literalmente un sifón de agua a gran altura que se convierte en todo un espectáculo.
Merecidisimo viaje y también la recompensa de lo vivido, enhorabuena a tod@s!
Subida a la Peña de Los Enamorados – 23 de abril de 2016
El pasado fin de semana socios del club realizaron la ascensión a la Peña de Los Enamorados en Antequera, aquí os dejamos algunas fotos de dicho día. A continuación os dejamos la crónica enviada por nuestro compañero Emilio Dominguez.
El pasado sábado, Antonio, Joaquín, Jero y yo nos fuimos a realizar La Peña de los Enamorados o El Indio en Antequera, actividad que se había aplazado hace unos meses debido al mal tiempo, recogimos en Fuengirola con Antonio y nos pusimos en marcha, paramos en la venta La Yedra para desayunar y rumbo a Antequera donde nos esperaba Joaquín, dejamos el coche en el antiguo apeadero de la peña, que ya no existe, y nos pusimos en camino, empezamos a subir hacia el sureste y rodeamos la mole en busca de la cara norte, donde los hermanos Romero nos querían mostrar unas pinturas rupestres que había en una cavidades de esta parte, tras verlas y jugar un rato con la via ferrata qu están realizando por esta zona volvimos hacia el inicio de la ruta para comenzar la ascensión, al principio es suave pero pronto comenzará a complicarse la cosa y tenemos que guardar los bastones para poder utilizar las dos manos en los riscos por los que fuimos haciendo «las cabrillas», aunque empezó a nublarse la temperatura era ideal, llegamos a la cumbre donde nos esperaban unas maravillosa vistas de toda la zona, recuperamos fuerzas con unas viandas y tomamos rumbo a los coches, una dura bajada para nuestras rodillas ya que la bajada la hicimos por otro sitio, cara oeste, con vistas hacia la vega de Antequera.
Nos vemos en las montañas.
Barranco de Zarzalones – 9 de abril de 2016
El pasado fin de semana socios del club estuvimos por la Sierra de las Nieves, realizando el Barranco de Zarzalones, hicimos el Barranco completo el superior y el inferior. Tras reunirnos en la BP del Camino de Coín, nos pusimos en marcha hacia el pueblo de Yunquera en pleno Parque Natural de la Sierra de las Nieves. Primero hicimos una parada para el desayuno, tras el cual nos dirigimos hacia el barranco, dejando el coche en medio del recorrido. Preparamos el material, los trajes y nos dispusimos a una pequeña pateada para remontar el barranco por un sendero y tras unos 45 minutos llegamos a la cabecera del barranco, donde aprovechamos una alberca existente para cambiarnos y colocarnos los trajes.
Este primer tramo del barranco no llevaba agua, y estuvimos descendiendo sus cascadas haciendo rapel y otras destrepandolas. Lo más interesante de este tramo son dos de sus rapeles, uno de unos 17 metros y el último de unos 40 metros.





















Tras la pausa de la comida, nos pusimos en marcha para realizar el segundo tramo del barranco, este ya con agua donde fuimos disfrutando de las cascadas, algún que otro salto y disfrutando tanto de los rapeles como de las pozas. Al finalizar foto del grupo con la bandera y remontar por una escalera interminable y un tramo de sendero para llegar nuevamente al coche.
























































































































